Recuperando la Lactancia Materna

Recuperando la Lactancia Materna

La lactancia materna es un hecho biológico, sujeto a modificaciones por influencias sociales, económicas y culturales, que ha permanecido como referente para los bebés humanos desde los orígenes de la humanidad, hasta finales del siglo XIX (19), tanto si se trata de leche de la propia madre o leche de otra madre.

Sin embargo, a principios del siglo XX (20) se inició lo que ha sido considerado como «el mayor experimento a gran escala en una especie animal»: a la especie humana se le cambió su forma de alimentación inicial y los niños pasaron a ser alimentados con leche modificada de una especie distinta.

Este fenómeno sin precedentes pero “normalizado” en nuestros días, ha tenido consecuencias significativas en la cría de la especie humana, incluso hasta en su edad adulta; y también ha acarreado la pérdida del referente entre las madres.

La frecuencia y duración de la lactancia materna disminuyeron rápidamente a lo largo del siglo XX. En 1955 se había creado en las Naciones Unidas el Grupo Asesor en Proteínas (GAP), para ayudar a la OMS a ofrecer consejo técnico a UNICEF y FAO en sus programas de ayuda nutricional y asesoría sobre la seguridad y la adecuación del consumo humano de nuevos alimentos proteicos.

En los años setenta el GAP emitió informes donde advierte la preocupación por el problema de la malnutrición infantil derivada del abandono de la lactancia materna e invitó a la industria a cambiar sus prácticas de publicidad de productos para la alimentación infantil.

En 1979 la OMS/Unicef organizó una reunión internacional sobre la alimentación del lactante y el niño pequeño. A causa de esta reunión se emitió una resolución llamando a la elaboración de un Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna.

También se fundó IBFAN para velar por el desarrollo de dicho Código. Paralelamente, resurgió el interés de la comunidad científica por la lactancia materna y son múltiples las investigaciones que se hacen sobre la misma.

Empezó a acumularse la evidencia sobre la superioridad de la leche humana para la alimentación del lactante y el niño pequeño. Otros investigadores dirigen sus esfuerzos al estudio de los condicionantes de la lactancia y de los factores que influyen en la elección del amamantamiento y en su duración.

Los movimientos sociales (grupos de apoyo a la lactancia materna) y la evidencia científica de que el abandono de la lactancia materna supone un problema de salud pública prioritario en todos los países del mundo empujaron a las instituciones internacionales y nacionales, con la OMS a la cabeza, a poner en marcha diferentes iniciativas.

Así, en 1981 se convocó la 34 Asamblea Mundial de la Salud WHA 34.22, que aprobó el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna, compromiso ético que los distintos gobiernos debían adoptar. La lentitud de los gobiernos para transformar en leyes las recomendaciones del Código llevó a la OMS y el Unicef a promover reuniones internacionales que promovieran el apoyo a la lactancia materna.

En 1989, la OMS/Unicef hizo público un comunicado dirigido a los gobiernos: «protección, promoción y apoyo de la lactancia natural. La función de los servicios de maternidad». En el mismo año las Naciones Unidas adoptaron la Convención sobre los Derechos de la Infancia. El apartado e) del artículo 24 hacía referencia expresa a la necesidad de asegurar que todos los sectores de la sociedad, y en particular los padres y los niños, conozcan las ventajas de la lactancia materna y reciban apoyo para la aplicación de esos conocimientos.

En un antiguo orfanato de Florencia (Ospedalle degli Innocenti, 1990) se celebró una Cumbre mundial con el lema «La lactancia materna en el decenio de 1990: una iniciativa a nivel mundial» a la que asistieron representantes de 30 países que respaldaban la Convención sobre los derechos de la infancia y firmaron una declaración de compromiso: Declaración de Innocenti que servirá de referencia para la promoción de la lactancia materna durante muchos años, siendo revisada posteriormente en el 2005.

Consecuencia directa de esta Declaración fue la creación, en 1991, por un lado de World Alliance of Breastfeeding Action (WABA), red internacional de personas y organismos que trabajan en colaboración con OMS/Unicef con la misión, entre otras, de organizar anualmente la Semana mundial de la lactancia materna, y por otro la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la lactancia (IHAN) —inicialmente llamada Iniciativa Hospital Amigo del Niño—, que busca evaluar la calidad asistencial a madres e hijos en hospitales y maternidades.

En 1992, la Conferencia internacional sobre nutrición, convocada por FAO y OMS en Roma, aceptó las metas para el año 2000 de la Cumbre Mundial a favor de la Infancia, destacando la promoción de la lactancia entre los 8 temas más importantes de la nutrición mundial.

En 1994, la Cumbre sobre promoción y Desarrollo recomendó la lactancia materna como herramienta para mejorar la salud materna y espaciar los embarazos. En la Cumbre Mundial sobre Mujer y Desarrollo (Pekín, 1995) se apoyó la necesidad de dar facilidades para la lactancia a las mujeres trabajadoras.

En 1999, la Conferencia Internacional de la OIT revisó el convenio de Protección de la Maternidad que consolidaba el derecho a un permiso pagado por maternidad para todas las mujeres trabajadoras y el derecho a intervalos pagados para amamantar durante la jornada laboral.

La Asamblea de la OMS de 1994, en la resolución 47.5 fijó la duración óptima de la lactancia materna exclusiva en 6 meses y llamó la atención sobre el error de distribuir sucedáneos de leche materna en situaciones de emergencia y propuso recoger datos sobre el crecimiento de lactantes amamantados que sirvieran para elaborar un nuevo patrón de crecimiento.

Con el objetivo de que los gobiernos se impliquen de una forma más decidida con la lactancia materna y aporten recursos económicos, se aprueba la Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y el Niño Pequeño (EMALNP), por consenso de la 55 Asamblea de la OMS WHA 55.25,en mayo del 2002 y por la Junta Ejecutiva del Unicef, unos meses después.

La estrategia marca líneas de actuación que deben seguir los países miembros, basadas en pruebas científicas. La mayor parte de las recomendaciones están dirigidas a mejorar los índices de lactancia materna. Se reconoce que la lactancia es, en parte, un comportamiento aprendido y que hay que ofrecer a las madres lugares donde poder aprender, como los grupos de apoyo a la lactancia materna, protegidos de la publicidad de las casas comerciales.

El Plan Estratégico para la protección, promoción y Apoyo a la Lactancia se presentó en Dublín en 2004 por la Dirección General para la Salud y protección del Consumidor de la Comisión Europea. Este documento reconoce las recomendaciones de la EMALNP y las adapta a la realidad de Europa.

En 2006 la Unión Europea publica las Recomendaciones Standard para la alimentación del lactante y niño pequeño en la Unión Europea que constituye una completa guía para la alimentación del lactante y el niño pequeño desde la gestación hasta los tres años. Contiene apartados especiales para los prematuros, situaciones que contraindican la lactancia, riesgos de no amamantar y recomendaciones para el uso apropiado y seguro de sucedáneos cuando la madre así lo decida.

En coordinación con los organismos institucionales ha habido investigadores e investigadoras que han estudiado el impacto social de la lactancia materna a lo largo de la historia, desarrollando estrategias para fomentar el incremento de los índices de amamantamiento en distintos países.

Y, hoy en día, aquí nos encontramos, intentando recuperar el referente que nos ha mantenido como especie durante miles de años y que hemos estado a punto de perder. La mejor leche para la cría de una especie, es la de su misma especie (así de sencillo), la de su madre.

Referencia: Extractos de

 https://es.m.wikipedia.org/wiki/Lactancia_materna

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. La lactancia materna es lo primordial.. q bueno q se haya podido establecer con los años beneficios a las trabajadoras y se respete este acto de alimento y amor

    1. Sí, Rocío. Aunque aún falta mucho por hacer.

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