Crisis de Crecimiento

Crisis de Crecimiento

 

Si tu bebé de pronto no quiere pecho, o tiene mayor demanda, arquea la espalda, llora, despierta angustiado por las noches 😰😥😫

NO TE ANGUSTIES 😄
Es sólo una CRISIS DE CRECIMIENTO, y así como vino, se irá.

Pero, ¿Qué es una crisis de crecimiento?😕 

También se le llama crisis de lactancia, brote de crecimiento o escalón de crecimiento y consiste en que tu bebé se comporta de manera distinta frente a la tetita o por causa de la tetita. La mayoría de bebés experimenta estas crisis casi a la misma edad y del mismo modo lo que nos permite entender que es parte de su crecimiento y comportamiento normal.

No te preocupes, no es malcriadez, no se está rebelando, ten paciencia y comprende que la conducta de tu bebé tiene una explicación 💕

CRISIS DE LAS 3 SEMANAS:

Los bebés suelen tener horarios determinados los primeros días de vida, suelen comer y dormir en ciclos bastante regulares y previsibles, PERO al rededor de las 3 semanas algunos bebés pueden experimentar la primera crisis de crecimiento y su comportamiento se modifica:

– Quiere tetita todo el día! Es decir que querrá pecho o biberón cada 30 minutos.
– Puede que llore si no tiene el pecho en la boca.
– Y que regurjite la leche en cantidades considerables, pero a pesar de eso querrá seguir mamando.

¿POR QUÉ?

La naturaleza hace de las suyas y ya que tu bebé necesita aumentar la producción de leche de mamá, la única manera de conseguirlo es mamar sin tregua durante una semana aproximadamente, consiguiendo así una producción de leche suficiente, una vez logrado el objetivo, tu bebé volverá a hacer tomas más espaciadas y la lactancia retomará un curso más tranquilo.

Si tu bebé ha recuperado el peso del nacimiento (normalmente, lo recuperan antes de cumplir los 15 días), moja alrededor de 6 pañales al día a parte de sus deposiciones regulares, quiere decir que está comiendo de manera óptima y puedes estar tranquila 👌😄.

CRISIS DEL MES Y MEDIO:

Al rededor del mes y medio de vida, los bebés y sus madres experimentan una gran crisis. Tu bebé está creciendo y su estomaguito también, por ello necesita más cantidad de leche y sabe muy bien cómo conseguirlo:

– Se incrementa la demanda (número de tomas).
– Tiene una conducta alterada cuando está en el pecho: se pone muy nervioso, mama dando tirones, llora en el pecho, arquea la espalda (con el pezón en la boca), tensa las piernas.

¿POR QUÉ?

En este momento se produce un cambio en la composición de la leche, y el sabor varía significativamente.
La leche tiene un sabor más salado, y a algunos bebés no les gusta el cambio, y quieren el anterior sabor. Esta crisis también es transitoria, una vez que tu bebé se acostumbre al nuevo sabor la situación todo volverá a la normalidad.

CRISIS DE LOS 3 MESES

Ésta es quizá la más “delicada” y compleja 🆘, ya que afecta a la madre y al bebé y la situación tarda un mes, aproximadamente, en encauzarse:

– El bebé ya no pide pecho tan a menudo o lo rechaza, algo que la madre puede interpretar de diversas formas: no tiene hambre, no quiere comer o ya no quiere tomar pecho.
– El bebé ahora hace tomas de escasos minutos, 5 minutos o menos.
– La madre puede notar los pechos blandos, lo que atribuye a una producción insuficiente de leche.
– El bebé hace tomas caóticas, en las que SE DISTRAE por cualquier cosa y a menudo rompe a llorar al poco rato de haber empezado a mamar.
– Sólo parece mamar bien y tranquilo cuando está dormido.
– El bebé engorda menos, lo cual es perfectamente normal a medida que crecen pero puede reforzar la sensación de que pasa hambre.
– A menudo, hay una disminución en la frecuencia de las deposiciones del bebé (si hasta entonces hacía varias veces al día, pueden pasar a hacer sólo una o incluso pasar varios días sin defecar). Puesto que las deposiciones también suelen interpretarse como medidores de la ingesta de leche, la madre puede interpretar esta menor frecuencia en las deposiciones como señal de una ingesta insuficiente.

¿POR QUÉ?

Ya con 3 meses, el bebé se ha vuelto un experto en el arte de la succión, y en una toma de escasos minutos puede extraer toda la leche que necesita.

Además a partir de los 3 meses se producen grandes cambios en su cerebro. Las conexiones neuronales se multiplican a toda velocidad y esto les abre un mundo de sensaciones.
Hasta los tres meses, su sentido de la vista y el oído es limitado, inmaduro y goza de una funcionalidad reducida.
👀 A partir de los tres meses, sin embargo, la visión mejora de manera espectacular y empiezan a ver más allá de la cara de su mamá, por lo que se distraen por cualquier cosa a la hora de mamar: un cuadro colgado detrás de mamá, alguien que está sentado al lado de ésta, una mosca que pasa volando, el propio rostro de mamá, que el bebé mira y a la que sonríe, el momento en que papá entra en la habitación.

👂 Y con el sentido del oído pasa lo mismo: si alguien entra en la habitación y habla, si la tele hace ruido, si pasa una ambulancia por la calle. La sana curiosidad del niño lo va a impulsar a dejar de mamar para ponerle atención a lo que pasa a su alrededor, y las madres se desesperan por ese comportamiento irregular y aparentemente displicente

Por si fuera poco, puede ser que a partir de los tres meses el bebé llore al mamar. Empieza a succionar y se ponen a bramar con desesperación. Esto no hace más que aumentar la angustia de la madre, puesto que se nota los pechos extremadamente blandos, tiene la sensación de que apenas produce leche y es posible que haya dejado de notar las subidas de la leche. Otra combinación de factores que impulsa a las mujeres a dejar el pecho de forma precoz y no deseada 

La situación tiene una explicación lógica, y por supuesto la madre tiene leche suficiente y la capacidad para fabricar toda la que el bebé necesite en un momento dado . El cuerpo materno en esta etapa modifica el sistema de producción de leche para optimizar el proceso. Ahora la glándula mamaria está preparada para fabricar la leche en el momento que el niño la requiera, y el cuerpo tarda sólo 2,2 minutos en desencadenar el reflejo de eyección y proveer al niño de toda la leche que le hace falta 😉. Lo cierto, sin embargo, es que los bebés suelen mostrarse molestos con este cambio. Estaban acostumbrados a encontrar la cantidad de leche que ellos querían nada más ponerse al pecho, pero ahora tienen que succionar, esperar unos minutos y volver a mamar.
La cantidad de leche que toman es exactamente la que necesitan, no hay problemas de falta de leche.

A consecuencia de tooodo esto, la crisis de los 3 meses es por lo general el momento en que la mayoría de madres desiste de la lactancia 😱creyendo que el bebé ya no desea más su leche y que además ésta resulta insuficiente😢😫, por lo que inician la suplementación con leche artificial y el abandono paulatino de la lactancia materna 😔.
La sensación de rechazo y de falta de leche se apoderan de la madre, aunque en realidad lo que está ocurriendo es perfectamente superable si se entiende y se maneja de forma adecuada 😄😉

Todos los factores que intervienen en esta etapa la hacen muy compleja, y si no se conocen los mecanismos por los que se produce, siendo el resultado un abandono precoz de la lactancia con la sensación equivocada de falta de leche o de rechazo por parte del bebé.

CRISIS DEL AÑO

Llegar al año de lactancia es todo un éxito y en muchas ocasiones no suele ser fácil, ya que las madres se ven sometidas a una presión constante por parte de la sociedad y en ocasiones por algunos médicos (unos pocos); que consideran que el bebé ya es demasiado mayor para seguir mamando y opinan que la lactancia interfiere en su relación con la comida y sugieren de manera errónea que si se les deja de dar el pecho van a comer más, pero no es así.
Al llegar al año aproximadamente, sucede lo siguiente:

– Los bebés dejan de mostrar interés por los alimentos o comen pequeñas cantidades de ciertos alimentos.
– Aumentan la demanda del pecho

¿POR QUÉ?

A partir del año de vida los bebés reducen su velocidad de crecimiento lo que se traduce en un descenso de la ingesta de alimentos, aunque no por eso reducen la demanda de pecho o dejan de mamar.

Eliminar la lactancia para intentar que coman más solamente causa que el niño reciba menos alimentos, puesto que a pesar de lo que se cree la leche materna sigue siendo nutritiva y adecuada para los niños a partir del año.

Cuando la velocidad de crecimiento se incrementa de nuevo, aproximadamente sobre los 15-18 meses los bebés empiezan a comer con mayor interés adaptándose instintivamente a sus necesidades.

Además de las mencionadas también existen las “FALSAS CRISIS” que se dan al rededor de los 4 meses, 8 meses, y 2 años se llaman falsas crisis porque en estos casos son otros los factores responsables de la conducta del bebé, no la lactancia, pero la mayoría de personas suelen echarle la culpa a “la tetita”.

– 4 meses: Los bebés empiezan a despertar más por la noche, si dormían varias horas de noche seguidas aumenta la demanda de pecho y piden cada dos horas de noche. Como es de esperarse, en estos casos la mayoría de personas cree que el bebé se despierta por hambre.
– 8 meses: Se despiertan angustiados, llorando en plena noche, reclaman el pecho y se calman rápidamente al mamar. En este caso, resultaría también fácil de suponer que el bebé sólo lo hace porque desea lactar.

– 2 años: Los niños demandan el pecho de manera continua, con unos requerimientos e intensidad similar a las de un recién nacido.  Demandan el pecho de manera nerviosa y a veces inquisitiva.  Si la madre les niega el pecho o intenta aplazar la toma el niño no se lo toma nada bien.

Pero en ambos casos las razones son otras, veamos:

¿POR QUÉ?

Ninguna de estas pseudocrisis está relacionada con la producción de leche ni con la lactancia, de hecho el pecho sirve para ayudar al bebé a superar los momentos angustiosos que experimentan.

A los 4 meses los bebés incorporan fases de sueño que al nacer no tenían. Esto produce que aumenten sus despertares ya que se mantiene más tiempo en un estadio de sueño ligero. Este proceso se confunde con hambre y la madre tiende a pensar que el bebé demanda más pecho por esa razón.

A los 8 meses los bebés inician la tapa llamada “angustia por separación” donde empiezan a entender que son un ser independiente de su madre, lo que les produce una desazón terrible y creen que van a “perderla” si la pierden de vista. Por las noches despiertan llorando y nervioso quieren tener el pecho en la boca todo el rato para evitar así que su madre desaparezca.

A los 2 años, se considera que los niños experimentan una etapa de desarrollo similar a las de un adolescente, una etapa centrada en el “no” y la auto afirmación. Son capaces de hacer muchas cosas por sí mismos y se desenvuelven con soltura ante las situaciones diarias, pero a la vez esta independencia les causa muchas inseguridades y la mejor manera de saber que todo va bien es mamar, es pedir el pecho a cada momento. Suele durar unos meses, hasta que el bebé adquiere más seguridad en sí mismo, entonces la demanda se normaliza, reduce y ya puede cesar de manera adecuada.

 

Estas 3 situaciones requieren tiempo y maduración por parte del bebé, dejar la lactancia o iniciar la suplementación con leche artificial NO resuelve el problema.

📝 Consejos para superar las crisis 🎉👌

✔ No esperar a que el bebé llore para ponérselo el pecho 👶 pues es posible que para entonces su ansiedad se haya convertido en desesperación.

 No debemos forzar al bebé a mamar ni insistir demasiado porque podría provocar un rechazo real, cuando sólo existía una crisis pasajera.

 Cuando un bebé está en plena crisis, puede resultar muy útil darle el pecho en penumbra y en silencio, sin distracciones ni personas, puesto que cuanto menos estímulos externos haya, más tranquila será la toma.

✔ Comprensión 💖 y… paciencia, mucha paciencia!!!. Tal como ha llegado, la crisis se irá.

📝 RECUERDA QUE LAS EDADES SON REFERENCIALES, PUEDE QUE TU BEBÉ ATRAVIESE ESAS ETAPAS ANTES O DESPUÉS.

 

Referencias:

– www.albalactanciamaterna.org

 

– www.lactando.org/guia-de-lactancia/

 

– www.pequefelicidad.com/2015/04/como-identificar-y-superar-las-crisis.html?m=1

 

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